Hay noches, proclives a las averías,
que pienso en ti.
El pensamiento circular con la cabeza vacía.
Hay noches que todo es una porquería
y pienso en ti.
Dice James Rhodes que Bach le salvó la vida y es que Lou Marinoff se equivocó: lo que el mundo necesita es más música y menos Prozac. Aquí podéis encontrar mi Vademécum particular.